Cigarrillos y ejercicio: ¿cómo afectan a tu rendimiento?

Cigarrillos y ejercicio: ¿cómo afectan a tu rendimiento?

Diciembre 9, 2016 12:26 pm

Todos sabemos que fumar es malo para la salud. Sin embargo, el tabaco es un vicio muy difícil de dejar, que afecta, entre otras cosas, a nuestro rendimiento deportivo. Correr, entrenar o hacer cualquier tipo de ejercicio físico, se ven perjudicadas.

El tabaquismo puede causar cáncer de pulmón, enfermedades respiratorias y cardiovasculares, afectar a los niveles de colesterol y la presión arterial, por solo mencionar las más importantes.

En lo que se refiere a rendimiento deportivo, nuestro cuerpo se ve afectado considerablemente cuando fumamos, porque la oxigenación es menor, y cuanto más fumemos peor es el rendimiento.

Fumar un cigarrillo antes, o inmediatamente después, de realizar ejercicio físico, es como comerse un enorme plato de comida y subirse a la cinta de correr o salir a correr. La energía necesaria para digerir el alimento hará que tu rutina te resulte más difícil, y probablemente te sentirás con menos energía y con dolor de estómago.

Cuando fumas, tu ritmo cardíaco aumenta y tu capacidad pulmonar disminuye, ya sea para hacer ejercicios aeróbicos o anaeróbicos (aunque los efectos se notan más con los aeróbicos).

El ejercicio puede ayudarte a dejar de fumar

Ya hemos dicho que fumar limita tu capacidad de realizar ejercicio físico con un rendimiento óptimo. Sin embargo, practicar ejercicio regularmente podría ayudarte a dejar este vicio y a llevar una vida más saludable.

La Organización Mundial de la Salud recomienda realizar ejercicio físico al menos 30 minutos, cinco veces por semana, y eso tan solo ya es suficiente para que aumenten las posibilidades de que una persona fumadora deje de hacerlo.

Las personas que fuman y empiezan a hacer ejercicio regularmente pueden llegar a sentir más satisfacción al completar una carrera o rutina de ejercicio que al encender un cigarrillo, por lo que su consumo de nicotina disminuye.

Poco a poco sienten que su rendimiento físico y su capacidad aeróbica mejoran, y la cantidad de cigarrillos diarios que consumen va disminuyendo gradualmente, hasta eliminarlos por completo en muchos casos.

Los beneficios de dejar de fumar son inmediatos para la salud, ya que la nicotina y el monóxido de carbono incrementan la actividad coagulante de la sangre, afectan los niveles de colesterol y por ello aumentan considerablemente el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

Cuanto más te ejercitas, más oxigeno necesitas, y el monóxido de carbono que contienen los cigarrillos reduce la cantidad de oxígeno que circula por tu cuerpo. Cuando fumas y realizas ejercicio físico puedes sentir que te falta el aire, ya que el tabaco afecta directamente tu capacidad pulmonar.

El ejercicio, resulta una gran distracción contra el mal hábito de fumar, además de una excelente manera de darse cuenta de cómo esos cigarrillos que consumes en tu rutina diaria afectan a tu rendimiento y lo mucho que mejora tu capacidad aeróbica cuando no fumas.

No te desanimes si sientes que tus ganas de fumar no disminuyen inmediatamente con el ejercicio. No es cuestión de empezar a hacer ejercicio físico y que de la noche a la mañana te desaparezcan las ganas de fumar, pero con un poco de fuerza de voluntad y dedicación, poco a poco verás resultados. Aumentará tu capacidad aeróbica y tu necesidad de dar unas caladas será cada vez menor. Te sentirás mejor, más en forma y tu salud te lo agradecerá. 😉

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